XXV aniversario de la beatificación de los Mártires Valencianos
Un coloquio recuerda el testimonio de los mártires beatificados por san Juan Pablo II
Con motivo del XXV aniversario de la beatificación de los Mártires Valencianos, la Iglesia de Valencia ha celebrado diversos actos destinados a recordar y mantener vivo el testimonio de quienes entregaron su vida por la fe durante la persecución religiosa del siglo XX en España.
Entre estas iniciativas tuvo lugar un coloquio celebrado el 16 de septiembre de 2026 en el Ateneo Mercantil de Valencia, organizado por la Vicaría de Evangelización de la Archidiócesis de Valencia, en el que especialistas en historia, teología y causas de los santos profundizaron en el significado del martirio cristiano y en la importancia de conservar y transmitir la memoria de estos testigos de la fe.
Veinticinco años de una histórica beatificación
El 11 de marzo de 2001, san Juan Pablo II presidió en la plaza de San Pedro del Vaticano la beatificación de José Aparicio Sanz y 232 compañeros mártires, un grupo de 233 hombres y mujeres que dieron testimonio de su fe hasta la entrega de la propia vida.
Entre aquellos nuevos beatos se encontraban María Teresa Ferragud Roig y sus cuatro hijas religiosas: María Jesús, María Verónica, María Josefa y María Felicidad, estrechamente vinculadas a Algemesí y cuya historia ocupa un lugar especialmente significativo en la memoria de nuestra comunidad.
San Juan Pablo II quiso recordar expresamente su testimonio durante la homilía de aquella histórica celebración. El Santo Padre evocó cómo María Teresa, a sus 83 años, pidió acompañar a sus hijas hasta el martirio y ser ejecutada en último lugar para poder alentarlas a permanecer firmes en la fe hasta el final.
Historia, memoria y testimonio
El coloquio conmemorativo contó con la participación de Mons. Juan Antonio Martínez Camino, obispo auxiliar de Madrid; Mons. Vicente Cárcel Ortí, sacerdote e historiador especializado en la historia contemporánea de la Iglesia española; y M.ª Asunción Sotillos Rubio, vinculada durante años al trabajo histórico y documental de las Causas de los Santos en la Archidiócesis de Valencia.
Sus intervenciones permitieron acercarse al martirio desde diferentes perspectivas: su significado para la Iglesia, el contexto histórico de la persecución religiosa y la importancia de los testimonios y documentos que permiten reconstruir las vidas y la entrega de quienes posteriormente fueron reconocidos como mártires.
Veinticinco años después de aquella beatificación, estos actos constituyen una oportunidad para volver a mirar hacia nuestros mártires, no únicamente como figuras del pasado, sino como testigos de una fe vivida con fortaleza, esperanza y fidelidad.
María Teresa Ferragud y sus hijas, presentes en esta memoria
La conmemoración tiene un significado especialmente cercano para Algemesí, pues dentro de aquel numeroso grupo de mártires se encuentran María Teresa Ferragud y sus cuatro hijas religiosas.
Su historia familiar, su profunda vida cristiana y la serenidad con la que afrontaron el martirio continúan siendo, veinticinco años después de su beatificación, un testimonio llamado a ser conocido y transmitido a las nuevas generaciones.